Cómo invertir en oro en 2021: una guía al completo

El oro es un metal precioso que históricamente ha contado con una gran relevancia dentro de las economías.

Y es que no hace tantos años los países utilizaban el patrón oro como sistema monetario, por lo que toda moneda era convertirle por una determinada cantidad de oro.

Incluso hasta el 1971 las monedas nacionales de varios países aún eran respaldadas por el oro.

En este sentido, indudablemente el oro posee valor intrínseco.

Invertir en oro

Ya sea por historia o por su utilidad a nivel industrial, invertir en oro se ha convertido en una práctica habitual de toda clase de inversores, desde institucionales hasta particulares.

Por suerte, a día de hoy existen varias maneras para invertir en oro.

Sí, ya no es necesario comprar oro físicamente para intentar obtener cierta rentabilidad, sino que los mercados financieros ofrecen otras vías de inversión.

Con Internet puedes invertir en oro de manera online, con tan solo un clic. Nunca ha existido una manera tan sencilla de hacerlo.

La intención de este artículo es enseñarte todas las maneras de invertir en oro para que elijas la más conveniente para ti, así como las ventajas e inconvenientes del oro o su finalidad en la cartera del inversor.

 La diversificación es la clave de toda inversión. 

¿Por qué invertir en oro? Principales aspectos imprescindibles

Cada año se extrae una inmensa cantidad de toneladas de oro de las minas de alrededor del mundo.

¿Y dónde va a parar todo este oro?

Del total de la producción mundial el 70% se utiliza en joyería, un 20% se destina a reservas de Bancos Centrales e inversiones y al 10% restante se le da un uso industrial.

Por otro lado, y como todo principio de economía, el precio del oro depende directamente de la oferta y la demanda.

De esta manera el precio fluctúa en función del sentimiento económico y de las necesidades de los agentes del mercado. Como norma general, en épocas de incertidumbre, recesión o caídas del mercado bursátil el oro tiende a comportarse como valor refugio para los inversores, revalorizándose o manteniendo estable su valor.

Cómo invertir en oro

Y es que como es bien sabido,  el oro es el valor refugio por excelencia. 

¿Por qué?

Probablemente porque es una de las formas más antiguas de dinero y hablamos de un metal precioso con valor intrínseco, por lo que los inversores perciben el oro como estabilidad.

¡Ojo! Esto no quiere decir que cada vez que el mercado cae el oro deba subir, aunque sí es cierto que históricamente se ha producido un comportamiento de este estilo.

Además, el oro posee menos volatilidad que las acciones, así que en consecuencia es una inversión con menor riesgo. Aunque como comprenderás, los activos con un riesgo más reducido también conllevan una rentabilidad más baja.

En definitiva, la cuestión es que se trata de una inversión que permite proteger tu cartera y patrimonio frente a la inflación.

Recapitulemos los conceptos más importantes:

  • Por un lado, posee una baja correlación con respecto a los mercados financieros tradicionales.
  • Por el otro, es un activo de menor riesgo que ofrece protección ante la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación.

Y estos son dos de los principales pilares a tener en cuenta al invertir en oro.

Un inversor no debe crear una cartera buscando exclusivamente maximizar la rentabilidad, sino que debe ir acorde con un riesgo aceptable y que sea capaz de asumir.

Precisamente la inversión en oro ofrece diversificación, la cual se traduce en mitigación del riesgo.

Por estos motivos el oro suele ocupar un pequeño porcentaje en una gran cantidad de carteras, tanto de inversores particulares como institucionales.

Nota: ten en cuenta que no es lo mismo invertir en oro que invertir en empresas mineras que extraen oro. La primera consiste en invertir directamente en la materia prima y la segunda se trata de renta variable, así que sus evoluciones, comportamientos y riesgos suelen ser dispares.

 

Ventajas e inconvenientes de invertir en oro

Toda inversión debe ser previamente analizada con profundidad.

Y es que es necesario conocer los pros y los contras de cada activo antes de desembolsar tu dinero, con el objetivo de entender el producto financiero y ver si se adapta a tu perfil de inversor.

El oro es una commodity o materia prima, así que en realidad su precio depende de los desequilibrios y las previsiones entre oferta y demanda.

En este sentido, para determinar el precio no se utilizan modelos tradicionales de valoración de activos como en el caso de las acciones, sino que se deben tener en cuenta factores globales como cuestiones económicas, geopolíticas o niveles de stock, entre otros.

Recuerda que el momento en el cual inviertes y el período de tiempo que mantienes la inversión acaba determinando la rentabilidad final. Por lo tanto, un mismo activo puede considerarse una buena o mala inversión en función del momento económico y del espacio temporal.

Pese a que invertir a corto plazo es totalmente lícito y factible, para un inversor particular es más óptimo hacerlo a largo plazo. Y no solo al invertir en oro, sino en toda clase de activos financieros.

Sin más dilación, te comento las principales características de la inversión en oro, con sus puntos positivos y negativos para que obtengas una visión más profunda:

Ventajas:

 Diversificación y baja correlación con otros activos. Uno de los aspectos más interesantes desde un punto de vista financiero. Al contar con una baja correlación respecto a acciones u otros activos tradicionales, se convierte en una inversión óptima para diversificar y disminuir el riesgo inherente de una cartera, siempre teniendo en cuenta la ratio rentabilidad-riesgo.

Distintos métodos de inversión. Para invertir no es imprescindible comprar oro físico, sino que también puedes adquirir oro mediante la compra de productos financieros como ETFs, opciones o futuros.

Elevada liquidez con volatilidad moderada. El oro posee un valor a nivel universal que facilita su conversión a efectivo, además de existir una infinidad de tiendas de compraventa de oro allí donde vayas. Además, pese a que es un activo con cierta volatilidad, en comparación con las acciones es considerablemente menor.

Activo físico que puedes poseer. El hecho de ser un metal precioso que puedes tocar y poseer físicamente (ya sea en forma de lingotes, monedas, joyas o productos electrónicos) otorga un valor intrínseco que resulta satisfactorio para ciertos inversores.

Cobertura respecto la inflación. El oro posee una correlación positiva con la inflación, por lo que aporta protección frente a las subidas de los precios, las sorpresas económicas o los riesgos geopolíticos.

Inconvenientes:

Rentabilidades menores respecto a otros activos. Dado que la volatilidad del oro es inferior a la de las acciones, su rentabilidad también suele ser menor. Esto no quiere decir que siempre sea así, pero a largo plazo el oro ha ofrecido rentabilidades más reducidas en comparación a la bolsa.

Sigue siendo una inversión con riesgo. Que el riesgo de invertir en oro sea inferior al de los activos de renta variable, no se traduce a una inversión sin riesgo. Ninguna inversión está asegurada, y pese a que sea considerado como valor refugio es totalmente posible obtener rentabilidades negativas.

El oro físico requiere un almacenamiento seguro. A no ser que poseas oro en forma de joyas que llevas habitualmente, todo oro físico ocupa espacio en casa. Y como se trata de objetos de valor, siempre es recomendable guardarlo en zonas seguras.

No ofrece ni genera rentas pasivas. Las acciones, los bonos o los inmuebles son capaces de proporcionar ingresos extra a través de los dividendos, los cupones o el alquiler, mientras que al invertir en oro las ganancias o pérdidas se basan meramente en la diferencia entre el precio de compra y de venta.

 

¿Cómo invertir en oro?

Probablemente en algún momento de tu infancia has soñado con un baúl repleto de monedas de oro, de esos que vemos en las películas de piratas.

Y es que a quién no le gustaría hallar un tesoro de este calibre.

Pues bien, para conseguir oro siempre puedes salir a alta mar e intentar encontrar los tesoros de barcos naufragados, aunque existen maneras más prácticas y al alcance de cualquiera. Desgraciadamente la aventura carecerá de emoción e intriga, pero te aseguras obtener oro sin arriesgar la vida.

Bueno, a lo que vamos, te comento las formas más prácticas para invertir en oro.

Antes de todo, destacar que podemos distinguir entre dos maneras distintas de inversión: la compra de oro físico y la compra a través de instrumentos financieros, sin necesidad de obtenerlo físicamente.

 

Oro físico

Comprar oro físico ha sido la manera más tradicional y típica de invertir en oro.

Y es que el oro es parte de la historia, presente durante cientos de años como moneda de intercambio en las economías de los países.

Lingotes de oro

Desde la imagen de lingotes amontonados en la caja fuerte de un banco, hasta monedas en baúles de piratas o joyas exclusivas de 24 quilates.

Los hay quienes prefieren poder tocarlo y tenerlo presente, así que comprarlo físicamente a modo de inversión es totalmente válido. Simplemente, si optas por este método a la hora de invertir en oro, recuerda almacenarlo en un lugar seguro.

Como decía, el oro físico se presenta en distintas formas, siendo las más comunes las siguientes:

  • Lingotes: los lingotes son capaces de abarcar una gran cantidad de pesos y medidas. Si bien a nivel visual resultan agradables, su tamaño y precio suele traducirse en activos más ilíquidos, por lo que la compraventa puedes ser ligeramente complicada. Por motivos de seguridad y para evitar falsificaciones, los lingotes suelen estar marcados con un número de serie. Como aspecto positivo, la compra de lingotes de oro para la inversión no está sujeta a IVA.
  • Monedas de oro: en este apartado, la inversión es doble. Por un lado, la revalorización o el decremento del precio del propio oro, y por el otro, el valor de coleccionismo que determine el mercado. La numismática y el coleccionismo de monedas resulta apasionante para muchos, así que puede enfocarse como una inversión a largo plazo. En este caso, la compra de monedas de oro suele estar gravada con IVA.
  • Joyería: probablemente la alternativa más común de las últimas décadas. Ya sea para invertir, coleccionar o cumplimentar tu vestimenta, como en el caso de las monedas el valor también depende de otros factores. En este sentido, el porcentaje de oro de la joya, los quilates o la calidad determinan el precio final.

Cada opción tiene su qué y sus propias particularidades, así que si deseas comprar oro físico es cuestión de escoger la opción que te resulte más adecuada, teniendo en cuenta que el valor de las monedas de oro y el de las joyas no solo depende del precio del oro.

 

Productos financieros

La evolución y el alcance de Internet han propiciado el poder invertir en una gran cantidad de activos con tan solo un par de clics. Y es que los brókers permiten adquirir una infinidad de productos financieros, entre los cuales se encuentran los metales preciosos.

Por lo tanto, ya no es necesario ir a comprarlo de manera física, sino que es posible invertir en oro o plata desde casa y sin tener que guardarlo bajo llave.

En este sentido existen varios productos para operar con oro, desde fondos de inversión, ETFs, CFDs, opciones o futuros.

ETF

A continuación profundizamos en las dos opciones más prácticas para el inversor particular:

  • ETFs (Exchange Traded Funds): indudablemente la manera más sencilla de invertir en oro. Un ETF sobre el oro replicará exactamente el comportamiento y la evolución de la cotización del metal precioso. A efectos prácticos es como comprar una cantidad de oro, solo que adquieres participaciones que no requieren almacenamiento alguno. Además, las comisiones de la compraventa de ETFs son bastante reducidas.
  • Futuros u opciones: son productos derivados más complejos que poseen un efecto apalancamiento, así que el riesgo de la inversión es superior. En caso de que desees invertir en futuros u opciones sobre oro es recomendable y necesario entender el funcionamiento de dichos activos, de lo contrario puedes incurrir en pérdidas abultadas.

Estas son las alternativas más comunes para aquellos que quieren invertir en oro pero sin necesidad de adquirirlo físicamente, siendo la compra de ETFs una de las inversiones más típicas de los pequeños inversores.

Algunos de los mayores ETFs en oro son el SPDR Gold Shares, el iShares Gold Trust o el Xetra-Gold. Si vas a invertir en oro a través de estos productos ten en cuenta la divisa en la cual cotizan (USD, EUR, GBP..), ya que el tipo de cambio puede alterar tu rentabilidad final.

 

¿Debería comprar oro para diversificar mi cartera?

Primero de todo, cada uno debe conocer su perfil de inversor para determinar los activos en los cuales es conveniente invertir.

Recuerda que controlar el riesgo de las inversiones debería ser uno de tus principales objetivos como inversor. No solo es óptimo para maximizar la ratio rentabilidad-riesgo, sino que probablemente también descansarás más cómodo y relajado por las noches.

Comprar oro resulta una opción totalmente válida y óptima para diversificar, pero no siempre es necesario.

Si bien es cierto que la baja correlación del oro con respecto a activos tradicionales lo convierten en una diversificación excelente para disminuir el riesgo total de la cartera, de ninguna manera implica que sea una inversión exenta de riesgo.

Es más, desde los máximos de 2012 el oro no volvió a alcanzar tales precios hasta principios de 2020.

Ni más ni menos que 8 años sin recuperar los mismos niveles.

Evolución precio oro

De la misma manera, el oro también ha experimentado épocas de bonanza con rentabilidades anuales superiores a dos dígitos, como durante los primeros años del siglo XXI o tras la crisis financiera de las subprime en 2007.

Por lo tanto, el momento de compra es tan importante como en el caso de las acciones o cualquier otro activo. No pienses que al ser un metal precioso con valor intrínseco y considerarse como valor refugio su precio aumenta constantemente.

Invertir en oro puede ser totalmente adecuado, pero siempre con un análisis de mercado previo para conocer en profundidad la situación actual de la economía y los agentes de mercado.

 

¿Es rentable invertir en oro?

Sí, es rentable.

¿Y resulta una buena inversión?

Bueno, no nos vamos a engañar, históricamente existen inversiones que ofrecen rendimientos más elevados (aunque con riesgos superiores). Eso sí, claro está que es más eficiente invertir en oro que mantener el dinero en el banco mientras se cubre de polvo.

Yo te diría que sobre todo es bastante rentable desde un punto de vista de diversificación y riesgo.

Monedas de oro

La cuestión es que las commodities o materias primas son una inversión alternativa que mejoran la frontera eficiente de las carteras de inversión, es decir, ofrecen una mayor rentabilidad esperada en función de los niveles de riesgo que se pueden asumir.

De la misma manera, aportan protección contra la inflación al poseer una correlación positiva. Por lo tanto, al producirse inflación y devaluarse la moneda del país en cuestión, el oro tenderá a revalorizarse.

Como inversor no siempre debes enfocar tus inversiones a maximizar la rentabilidad, sino en controlar y asumir un riesgo adecuado.

Invertir en oro te permite diversificar y disminuir el riesgo inherente de tu cartera al contar con una correlación cercana a cero con respecto al resto de activos tradicionales.

El porcentaje de oro óptimo en una cartera ya depende de cada inversor y su perfil de riesgo. Siempre debes destinar un tanto por ciento con el que te sientas cómodo, buscando en todo momento la maximización de la rentabilidad-riesgo.

En este sentido, los inversores con un perfil agresivo invierten un porcentaje reducido de su patrimonio, mientras que los inversores con perfiles conservadores o medios pueden llegar a destinar un porcentaje superior.

 

Conclusiones sobre la inversión en oro

Invertir en oro o en otras commodities se ha convertido en una inversión alternativa cada vez más usual.

Y es que se ha demostrado que se trata de un tipo de inversión capaz de mejorar la eficiencia global de la cartera.

Por lo tanto, tanto inversores particulares como institucionales han empezado a destinar una parte de su patrimonio para buscar maximizar la rentabilidad asumiendo el mínimo riesgo posible.

Pero recuerda que, como en las acciones, el momento temporal determinará el rendimiento final de la inversión, así que es imprescindible realizar un análisis de mercado previo y no comprar oro sin pensar ni razonar.

En definitiva, invertir un porcentaje en oro puede resultar una opción óptima para diversificar, reducir riesgos y equilibrar tus inversiones, siempre y cuando inviertas con cabeza.

Estudiar, leer e informarte te ayudarán a entender los mercados y conseguir hacer crecer tu patrimonio.

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